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9 secretos para un cabello fuerte y con brillo que solo conocen los estilistas

Cabello con brillo, espléndido, vital: no es una bendición genética o un mito de la publicidad. Los estilistas conocen los secretos para tener un cabello de publicidad y algunos de ellos te sorprenderán.

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    Lavá más seguido, no menos

    Lavá más seguido, no menos

    “Hoy en día, muchos piensan que el mejor modo de tener un cabello con más brillo es lavarlo con menor frecuencia pero la verdad es que el cabello va perdiendo brillo con los días debido a la acumulación de suciedad, en especial cuando agregas cosas como shampoo seco u óleos”, aclara el estilista de celebridades, Kevin Mancuso.

    Sí, es verdad que el lavado diario puede secarlo si no usas el shampoo adecuado como la fórmula Nexxus Therappe, diseñada para aportar proteínas y humedad, seguido por un acondicionador que apunte a lo mismo (como el acondicionador Humectress de Nexxus). Esta combinación va a fortalecer y a dar brillo a tus mechas con cada uso.

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    Lavá, enjuagá, repetí

    Lavá, enjuagá, repetí

    Hay un motivo por el que los estilistas siempre te lavan el cabello dos veces en la peluquería (y no tiene que ver con prolongar esa experiencia maravillosa). Quizás pienses que un solo lavado va a ser más suave para tu cabello pero, en realidad, te estás perdiendo la satisfacción que un shampoo hidratante debería provocarte.


    El shampoo está diseñado para funcionar mejor en dosis doble: el primer lavado comienza por quitar el óleo, los productos capilares y los residuos ambientales. Los surfactantes que componen el agua del lavado se suman a los restos de acumulación y por eso no vas a ver mucha espuma. Luego de enjuagar ese primer lavado, una segunda tanda de espuma sí formará burbujas que refrescarán y darán brillo al cabello.


    “Cada vez que salgo del país le pregunto a las mujeres cómo se lavan el cabello y todas, a diferencia de las mujeres americanas, me dicen que lo hacen dos veces", comenta Mancuso.

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    Sé rápida al peinarte

    Sé rápida al peinarte

    Más allá de que la temperatura de tu planchita o rizador sí importa, los estilistas saben que también hay que tener en cuenta la velocidad a la que la pasás. “La mayoría de las mujeres la pasan lentamente o presionan demasiado y esto quema el cabello y le quita la suavidad”, dice Mancuso. Así, la exposición al calor se prolonga y esto debilita el cabello y lo hace propenso al quiebre.


    Para lograr un cabello más sano "hacé las cosas rápido", recomienda Mancuso. “Pasá el aparato con un movimiento suave y rápido para evitar el daño pero tampoco tan rápido como para tener que volver a pasar la plancha o el rizador. Se trata de encontrar ese punto medio necesario”.

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    Hidratá el cabello antes de la planchita

    Hidratá el cabello antes de la planchita

    “Cuanto más calor le apliques al cabello sin darle un respiro, más se deshidrata”, dice Mancuso. Lo ideal sería lavarlo con un shampoo hidratante y luego aplicar una máscara o acondicionador y luego un acondicionador sin enjuague o también podés darle un empujoncito hidratante antes de peinarlo.


    Rocialo con un spray hidratante liviano, como la espuma acondicionadora Humectress de Nexxus, y luego aplicá un serum hidratante sin enjuague, como el serum Encapsulate de Nexxus. “Así podés devolverle la humectación a tu cabello entre lavados y no lo freís al extremo, quitándole aún más humedad”, explica Mancuso. No esperes a que tu cabello esté totalmente seco para usar algún tipo de plancha.

  • 5
    Cepillá con cuidado

    Cepillá con cuidado

    ¿Y qué pasa con ese consejo milenario de las 100 cepilladas antes de dormir para tener una melena fuerte y con brillo? No es el mejor consejo (a menos que seas cuidadosa y metódica). De hecho, la fricción del cepillo sobre el cabello contribuye en gran manera al quiebre y a la falta de brillo.

    “El brillo requiere una cutícula intacta, con una superficie transparente que resulte en un cabello cuidado y tan brillante como un espejo”, dice Mancuso. “Con el cepillado y el peinado, la cutícula se quiebra y se parte y, en consecuencia, se debilita y se expone a dañar la estructura interna del cabello”.

    Para reducir la fricción al cepillar el cabello, elegí cepillos con cerdas naturales y nunca hagas fuerza para desenredar los nudos. Si tu cabello es fino o débil, buscá cerdas más finas que reduzcan la tensión. Evitá los cepillos redondos de metal porque son difíciles de manejar y levantan temperaturas altísimas durante el secado con secador. Tené en cuenta que hasta el cepillo más sofisticado puede dañar tu cabello si no lo usás con cuidado.

    Tomemos como ejemplo el cepillo Mason Pearson, clásico entre los estilistas con sus cerdas de nylon para desenredar el cabello que se intercalan con cerdas de cabello animal que son más flexibles. “Parece más flexible de lo que es”, dice Mancuso. “Al usar cualquier cepillo tenés que comenzar por tus puntas. Desenredarlas y luego seguir subiendo”

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    Enjuagá después de nadar

    Enjuagá después de nadar

    Otro factor común que puede sabotear tus cutículas: nadar en una pileta.

    "Cuando dejás que esos químicos se cristalicen en tu cabello por un período prolongado de tiempo, rompen la capa lipídica del cabello, haciéndolo más opaco y más vulnerable”, dice Mancuso. No esperes hasta la ducha después de la pileta: los estilistas saben que la forma de evitar daños es enjuagarse el cabello inmediatamente después de salir de la pileta, religiosamente. Ducharse rápidamente después de la playa también ayuda, ya que la sal puede comenzar a erosionar la capa protectora que recubre cabello.

    Las capas son un modo genial de darle movimiento y estilo al cabelloAbrir en nueva ventana pero, si lo que buscás es brillo, un corte despuntado es la mejor opción.

    “Cuanto más simple, más brillo ganas”, comenta Mancuso. “Un cabello con la menor cantidad posible de irregularidades será más propenso a brillar”. Los cortes de cabello hechos con tijeras con filos de navajas o con tijeras para entresacar dañan aún más la superficie del cabello, provocando que pierda elasticidad. “Si querés reducir el volumen, pedile a tu estilista que corte las capas en áreas donde no se vean, así la parte superior no pierde su brillo”, recomienda.

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    Llevá un peinado simple

    Llevá un peinado simple

    Si tenés ondas, intentá no tocar los bucles para no romperlos. “Mientras menos disrumpas la configuración de tu onda, mayor brillo tendrá”, dice Mancuso. Si tenés el cabello lacio y querés darle volumen, probá los clásicos ruleros de velcro que crean zonas de cabello alineadas que brillan al máximo (y conllevan mucho menos daño por fricción que el típico brushing con cepillo redondo).

  • 8
    Probá este cóctel de productos

    Probá este cóctel de productos

    El último secreto de los estilistas que quizás no conozcas: la mousse puede ser un disparador increíble de brillo (y ya no es tan dura y pesada como antes). En especial si la diluís con un poquito de serum. “Esto reduce el impacto que tienen los polímeros de la mousse sobre el cabello y reduce un poco la tensión para poder lograr un cabello más natural y de aspecto sano”, dice Mancuso.